
El nuevo Santiago Bernabéu se puso en marcha este domingo luego del sí de la Asamblea del Real Madrid a la propuesta de la directiva para endeudarse hasta 575 millones de euros por un plazo máximo de 35 años. De 1,097 asambleístas solo 57 dijeron no a esta iniciativa (23 se abstuvieron) que el presidente Florentino Pérez definió como un «desafío» para que el estadio sea «el mejor del siglo XXI» y cuya viabilidad defendió ante la solvencia económica del club que prevé ingresar 572 millones de euros esta temporada y que no tiene endeudamiento.
«El coste de esta financiación supondría una cuota de unos 25 millones de euros al año que es menos del 4% de nuestros ingresos de la última temporada», dijo Pérez.
