Xelajú está a las puertas de una noche que podría marcar un antes y un después en la historia del fútbol guatemalteco. Este miércoles, el cuadro quetzalteco disputará la final de vuelta de la Copa Centroamericana 2025 ante Alajuelense, con la serie igualada 1-1 tras el duelo de ida. La definición será en el Estadio Cementos Progreso, donde los altenses buscarán firmar una hazaña largamente esperada.
La expectativa es enorme. De conquistar el título, Xelajú se convertiría en el cuarto club guatemalteco en ganar un torneo internacional, un logro que lo colocaría junto a tres instituciones históricas: Comunicaciones, Municipal y Aurora.
Un desafío con peso histórico
Hasta ahora, solo esos tres clubes han logrado levantar trofeos fuera de las fronteras nacionales.
Comunicaciones lidera la lista con una Concachampions, una Liga Concacaf y dos títulos de la Copa Fraternidad Centroamericana.
Municipal presume también una Concachampions, dos Copas Interclubes de la Uncaf y dos coronas de la Copa Fraternidad.
Aurora completa el selecto grupo con dos títulos de la misma Copa Fraternidad.
Xelajú busca ahora su propio lugar en ese cuadro de honor.
La oportunidad de cerrar una herida de 1982
La misión tiene, además del valor deportivo, una carga emocional profunda. La última vez que los quetzaltecos estuvieron tan cerca de la gloria internacional fue en 1982, cuando cayeron 2-1 ante Real España en la final de la Copa Fraternidad Centroamericana. Desde entonces, más de cuatro décadas han pasado sin que el “Súperchivo” vuelva a disputar un título fuera del ámbito local.
Hoy, el sueño está más vivo que nunca. La final está abierta, la afición mantiene intacta la esperanza y Xelajú tiene la posibilidad de escribir el capítulo más brillante de su historia.


