José Rolando de León (1950, Ciudad de Guatemala) es uno de los paraatletas más destacados en la historia del deporte guatemalteco, que se dedicó al levantamiento de pesas. Desde los 10 meses de edad vivió con una discapacidad en la pierna derecha a causa de la poliomielitis, condición que marcó su vida pero no limitó su desarrollo deportivo.
Inició su camino en el deporte a los 15 años, entrenando de forma empírica en un taller mecánico, hasta integrarse posteriormente a la Federación de Levantamiento de Pesas, donde consolidó su carrera tanto en halterofilia como en fisicoculturismo.
A nivel internacional, construyó un palmarés sobresaliente. Fue medallista paralímpico en dos ocasiones: bronce en los Juegos de Toronto 1976 y oro en Seúl 1988, convirtiéndose en el único guatemalteco con más de una medalla paralímpica.
Además, acumuló múltiples títulos en campeonatos mundiales —con al menos 10 medallas, ocho de ellas de oro—, cuatro oros en Juegos Panamericanos y varios récords internacionales, consolidándose como uno de los halteristas más exitosos del continente.
Tras más de dos décadas de trayectoria, se retiró de la competencia internacional en 1998, dejando un legado marcado por la excelencia deportiva, la superación personal y la promoción del deporte adaptado en Guatemala.
Fue condecorado con la Orden del Quetzal y es reconocido como un referente histórico del paradeporte nacional.


