Carlos Alfonso Gordillo es considerado uno de los dirigentes deportivos más destacados de la historia de Guatemala; además de su trayectoria como jugador, entrenador, árbitro y periodista.
Poncho, como le decían sus allegados, dedicó gran parte de su vida a impulsar y masificar el voleibol, en sus roles dentro y fuera de la duela.
Bajo su liderazgo, el equipo del Deportivo Suchitepéquez protagonizó una histórica racha de 120 partidos invicto, consolidándose como una de las grandes potencias del voleibol nacional en la década de los años 60 y 70.
Alfonso fue uno de los promotores del voleibol escolar y más adelante su labor fue determinante en la organización de las Asociaciones Deportivas Departamentales, que finalmente desembocaron en la creación de la Federación Nacional de Voleibol.
Nació el 12 de abril de 1937 en Mazatenango y su amplio currículum incluyó cargos desde instructor de deportes, así como director de programas de CDAG, hasta gerente de la Federación Nacional de Voleibol.
Su acercamiento al voleibol ocurrió cuando siendo niño observó un balón distinto a los que conocía. Aquel primer contacto marcaría el inicio de una relación permanente con el deporte al que dedicaría gran parte de su vida.
Su trabajo dejó una huella importante en dirigentes, jugadores y personas vinculadas al voleibol. Entre los reconocimientos que recibió destaca el homenaje de dar su nombre al Gimnasio 7 de Diciembre, Carlos Alfonso Gordillo, distinción otorgada el 14 de febrero de 2009.
Gordillo falleció el 14 de marzo de 2011, pero su legado permanece como parte fundamental de la historia del voleibol guatemalteco.

