Xelajú atraviesa uno de los momentos más determinantes de su historia reciente. El equipo dirigido por Amarini Villatoro se prepara para afrontar un doble reto que marcará su temporada: asegurar su clasificación a los cuartos de final de la Liga Nacional y disputar su primera final de la Copa Centroamericana de Concacaf.
Un cierre de año crucial para los Superchivos
Con únicamente dos jornadas por disputar en la fase regular del torneo nacional, Xelajú se mantiene en la octava posición con 22 puntos, el último lugar que da acceso a la liguilla. La presión es alta, ya que Cobán Imperial suma la misma cantidad de unidades —aunque con peor diferencia de goles—, mientras que Comunicaciones y Mictlán siguen de cerca con 20 puntos.
El panorama obliga al cuadro quetzalteco a sumar en los próximos compromisos para evitar quedar fuera de la lucha por el título nacional.
Una final histórica para el club
Mientras lucha por mantenerse en zona de clasificación, Xelajú celebra un logro histórico: su primera aparición en la final de la Copa Centroamericana de Concacaf. El pase se consiguió tras una dramática semifinal ante Real España de Honduras, donde los Superchivos ganaron en la tanda de penales en el Estadio Cementos Progreso.
La Concacaf confirmó las fechas:
Ida: 26 de noviembre
Vuelta: 3 de diciembre
El rival será Liga Deportiva Alajuelense de Costa Rica, uno de los equipos más fuertes de la región.
Villatoro, consciente del momento histórico, fue contundente al hablar de sus aspiraciones:
«Hay una final por delante y no hay que ser conformista ni mediocre. Hay que intentar ganarla. Son tres años en el equipo y le hemos dado tres finales al club».
El técnico destacó la constancia del proyecto deportivo y señala esta final como una oportunidad única para conquistar un título internacional y asegurar la clasificación a la Copa de Campeones 2026, donde competirían equipos de México y Estados Unidos.
El desafío en Liga Nacional
La derrota por 3-2 ante Aurora en la jornada 20 complicó el panorama en el torneo local. Aunque Xelajú sigue en zona de clasificación, su margen de error es mínimo. Con dos fechas restantes, el equipo deberá combinar inteligencia, rotación y resultados positivos para mantenerse entre los ocho mejores.
El riesgo es claro: dos malos resultados podrían dejarlos fuera de la liguilla, un golpe duro en medio de la histórica participación internacional.
Un equilibrio difícil para Amarini Villatoro
El estratega enfrenta quizá el reto más grande de su gestión: preparar una final internacional sin descuidar el torneo doméstico. Aunque ha manifestado que la prioridad es la Copa Centroamericana, el equipo no puede permitirse perder terreno en la Liga Nacional.
Las próximas semanas pondrán a prueba la planificación, el manejo del plantel y la capacidad de Xelajú para competir simultáneamente en dos frentes decisivos.


