Xelajú MC afronta una de las series más exigentes de su historia reciente y lo hace con un mensaje claro desde el vestuario: no hay margen para fallar. Así lo expresó el defensor Javier González, quien advirtió sobre la necesidad de máxima concentración en la ida ante Rayados de Monterrey por la Copa de Campeones de Concacaf.
El conjunto superchivo recibe hoy a uno de los planteles más poderosos del continente en el estadio Cementos Progreso, escenario donde los altenses buscarán hacerse fuertes como locales. González reconoció que el primer duelo puede marcar el rumbo de la eliminatoria.
“Será un partido vital. En estos juegos no hay espacio para desconcentraciones. El primer partido marca mucho la serie; debemos estar firmes los 90 minutos y tratar de mantener el arco en cero”, afirmó el zaguero.
Aunque Monterrey parte como favorito por su inversión y profundidad de plantilla, el plantel quetzalteco apela al orden táctico y a la fortaleza colectiva. González aseguró que el grupo afronta la serie con ilusión y convencido de que puede competir.
“Nos llena de ilusión enfrentar a Monterrey. Tenemos derecho a soñar. En casa debemos hacer un gran partido para ir a México con opciones reales”, añadió.
El estadio Cementos Progreso vuelve a ser la casa internacional de Xelajú, un recinto que trae recuerdos positivos tras el subcampeonato en la pasada Copa Centroamericana, un antecedente que fortalece la confianza del equipo.
Bajas sensibles
No todo es ideal en la previa. Xelajú tendrá ausencias importantes: el capitán Jorge Aparicio cumple suspensión tras los incidentes posteriores a la final ante Alajuelense, mientras que el juvenil Claudio de Oliveira estará fuera entre seis y ocho semanas por lesión de rodilla. Pese a ello, González confía en la respuesta del plantel.
“Son bajas que pesan, pero tenemos compañeros capaces de responder. Este grupo ha demostrado carácter”, concluyó.
Xelajú asume la serie con la responsabilidad de representar al fútbol guatemalteco en el torneo más importante del área, con la misión de incomodar al favorito y mantener viva la ilusión de avanzar a la siguiente ronda.


