El sueño internacional del Xelajú llegó a su fin en territorio mexicano. El conjunto altense cayó 2-0 frente a Monterrey en el estadio BBVA y quedó eliminado de la Copa de Campeones de la Concacaf, tras un marcador global de 3-1.
El equipo dirigido por Roberto Hernández arribó a México con la ilusión intacta luego del empate 1-1 en el duelo de ida disputado en el estadio Cementos Progreso. Sin embargo, en el llamado “Gigante de Acero”, los Rayados hicieron valer su experiencia internacional, la profundidad de su plantilla y su poderío económico para inclinar la serie a su favor.
Un primer golpe que cambió el partido
Durante varios pasajes del encuentro, el cuadro quetzalteco intentó sostener el orden defensivo y buscar oportunidades al contragolpe. No obstante, el primer gol de Monterrey marcó un antes y un después en la dinámica del compromiso. A partir de ese momento, el equipo guatemalteco se vio obligado a adelantar líneas y asumir mayores riesgos.
El segundo tanto terminó por sentenciar la eliminatoria. Aunque los superchivos no bajaron los brazos y pelearon hasta el tramo final, la diferencia de jerarquía fue determinante en los momentos clave.
Autocrítica y orgullo del técnico
Al término del encuentro, el entrenador mexicano Roberto Hernández ofreció un análisis sincero sobre la eliminación:
“Nos quedamos cortos sobre todo hasta que nos hacen el primer gol. Después el equipo intentó y buscó; luego nos hacen el segundo. Sí considero que nos quedamos cortos en el rendimiento por algunas situaciones que tengo bien claras. La realidad es que nos superó el rival”.
El estratega también destacó la entrega de sus futbolistas y evitó cualquier reproche:
“Estoy muy orgulloso de los muchachos por el gran esfuerzo y por la entrega. De repente salen las cosas, de repente no, pero no puedo reclamarles el esfuerzo ni el intentar”.
Hernández reconoció que desde el inicio sabían que enfrentaban a uno de los clubes más fuertes del fútbol mexicano, tanto por estructura como por inversión:
“Sabíamos que era muy difícil superar a este rival, por las circunstancias, por la economía y por muchos factores”.
Mensaje a la afición y mirada al futuro
Uno de los puntos más emotivos fue el mensaje dirigido a los aficionados que viajaron a México para apoyar al equipo. El técnico lamentó no haber podido corresponder a ese respaldo con un resultado positivo:
“Estamos tristes y dolidos porque no sacamos el resultado que esperaban, sobre todo esta afición que se vino para estar muy cerca de su equipo. Les fallamos en esta ocasión, pero lo vamos a seguir intentando”.
Pese a la eliminación, Hernández valoró la experiencia internacional como un aprendizaje para el plantel y como una muestra de que el fútbol guatemalteco puede competir ante rivales de alto nivel:
“Monterrey es un gran club, con una gran nómina, de las mejores del fútbol mexicano. Ver nos superados con un marcador así, a lo mejor, es muy digno para nosotros y nos da cierta tranquilidad, y comprender que le podemos jugar a cualquiera, donde sea y en el momento que sea, de tú a tú”.
Balance internacional
Con este resultado, Xelajú cierra su participación en la presente edición de la Copa de Campeones de la Concacaf dejando una imagen combativa y reafirmando su protagonismo en el ámbito nacional. La experiencia internacional, aunque dolorosa, representa un punto de referencia para el crecimiento institucional y deportivo del club.
Ahora, el equipo altense deberá reenfocar sus energías en el torneo local, con la meta de seguir compitiendo en la parte alta y buscar una nueva oportunidad de representar a Guatemala en escenarios internacionales.


