La eliminación de la Selección Sub-17 de Guatemala en el Premundial de la Concacaf dejó un ambiente de frustración, pero el técnico Willy Coito Olivera defendió el proceso formativo y pidió mesura al momento de evaluar a un grupo de jugadores que, según remarcó, está dando sus primeros pasos en el fútbol competitivo.
La Bicolor juvenil cayó 2-1 frente a Haití en el partido decisivo del Grupo C, resultado que la dejó sin el boleto al Mundial de la categoría pese a jugar como local. Guatemala necesitaba al menos un empate para clasificar, pero errores puntuales y la falta de serenidad en momentos clave terminaron inclinando la balanza.
Tras el encuentro, Willy analizó el desarrollo del partido y señaló que el equipo reaccionó tarde a los golpes recibidos. El entrenador explicó que Haití se adelantó rápidamente, Guatemala logró empatar, pero volvió a conceder espacios que derivaron en el segundo tanto rival. A su juicio, la ansiedad posterior impidió concretar las opciones generadas.
El estratega uruguayo fue enfático al rechazar el término “fracaso” para describir la eliminación. Subrayó que se trata de futbolistas de 16 años en plena formación y aseguró que la generación tiene potencial para aportar al futuro del balompié nacional. Insistió en que el proyecto va más allá de un resultado puntual y que el crecimiento de los jugadores debe evaluarse a largo plazo.
También confirmó que el trabajo ya comenzó con la categoría 2010, base del próximo proceso rumbo al siguiente ciclo Sub-17, ahora con torneos mundialistas anuales. El técnico indicó que la intención es corregir errores detectados y dar continuidad al desarrollo de esta camada, que considera prometedora.
Finalmente, el entrenador hizo referencia a una jugada arbitral polémica que, en su criterio, pudo modificar el rumbo del partido: una posible expulsión a favor de Guatemala que no fue sancionada. Aun así, evitó centrar la derrota en ese episodio y apostó por un mensaje de autocrítica, señalando que el equipo debe enfocarse en lo que puede mejorar.
La eliminación duele en el entorno de la selección juvenil, pero el cuerpo técnico insiste en que el proceso continúa, con la mirada puesta en fortalecer una generación que aspira a convertirse en protagonista del fútbol guatemalteco en los próximos años.


