El tatuaje de los aros olímpicos en el brazo izquierdo, acompañado de los logos de los Juegos Olímpicos de Londres 2012 y París 2024, resume dos de los momentos más importantes en la vida de Morgan Sánchez. Son marcas que reflejan más de 30 años dedicados a la natación, una disciplina de exigencia, constancia y sacrificio.
Morgan Sánchez es uno de los entrenadores con mayor trayectoria en la natación guatemalteca y, durante los últimos 14 años, ha sido pieza clave en el desarrollo de atletas de alto rendimiento como Erick Gordillo, uno de los principales referentes de este deporte en Guatemala y una de las grandes proyecciones del actual ciclo olímpico.
Nacido en Mixco y criado en la zona 18 capitalina, descubrió desde pequeño su pasión por la natación. Con el objetivo de transformar ese interés en una vocación, estudió para maestro de Educación Física, formación que fortaleció su visión pedagógica y su compromiso con la enseñanza.
Su camino como entrenador comenzó en 1991, cuando tuvo la oportunidad de trabajar con ligas menores en la piscina de la zona 15. Tres años después, Juan de la Rosa, entonces entrenador en jefe de la Federación de Natación, junto con el japonés Hiro Akito, le brindaron la oportunidad de dirigir el programa de la piscina de la zona 4, siempre enfocado en la formación de niños y jóvenes.
“Ya han pasado 30 años metido en este mundo de la natación y representando con orgullo a mi país. A pesar del tiempo, me siento en un momento importante en mi carrera, donde sé que puedo dar lo mejor a mis atletas”, expresó Sánchez.
Actualmente, el entrenador nacional trabaja con la mirada puesta en los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, donde buscará llevar a Erick Gordillo a su mejor nivel para defender las tres medallas de oro conquistadas en San Salvador 2023, en las pruebas de 200 metros mariposa, 200 metros combinado y 400 metros combinado.
Trabajo constante
Morgan Sánchez se caracteriza por su cercanía y carisma, pero también por la intensidad con la que vive cada entrenamiento. Su voz fuerte resalta al borde de la piscina mientras sigue atentamente cada detalle del trabajo de sus atletas, en una disciplina donde la técnica, la fuerza y la velocidad son determinantes.
Actualmente tiene a su cargo a 20 deportistas, para quienes planifica y analiza estrategias de acuerdo con las características individuales de cada uno. Ese trabajo ha sido respaldado por una constante preparación académica y profesional.
“He recibido 34 cursos impartidos por el Comité Olímpico Guatemalteco, la Confederación Deportiva Autónoma de Guatemala y la Federación de Natación; además, tengo el nivel tres de World Aquatics y una licenciatura en Educación Física”, compartió.
Además de la preparación técnica, Sánchez considera fundamental la formación integral de los atletas. Por ello, también se ha especializado en áreas como filosofía deportiva, psicología y preparación física. “Es importante el trato al atleta, porque al final no es una máquina, es un ser humano”, afirmó.
Para el entrenador, la confianza entre atleta y entrenador es una de las bases del alto rendimiento. “Es fundamental que el atleta tenga la certeza de que lo que hace su entrenador es correcto. La confianza es vital; ellos siempre esperan recibir lo mejor de la persona que los guía y los orienta para mejorar cada día en su crecimiento deportivo”, agregó.
Los momentos que marcaron su carrera
Al repasar su trayectoria, Sánchez identifica cuatro momentos que marcaron profundamente su carrera. Los primeros fueron sus participaciones en Juegos Olímpicos: Londres 2012 junto a Kevin Ávila y París 2024 con Erick Gordillo.
“Son experiencias que marcan la vida de cualquier entrenador”, expresó.
Otro de los momentos más especiales llegó en San Salvador 2023, cuando Gordillo conquistó tres medallas de oro en los Juegos Centroamericanos y del Caribe, además de imponer récords de competencia.
A esos logros se suman las 11 medallas de oro obtenidas en los Juegos Centroamericanos 2025, ocho de ellas individuales y tres en relevos, resultados que considera parte importante del crecimiento de la natación nacional.
Los Juegos Olímpicos han tenido un impacto tan profundo en su vida que decidió tatuarse los aros olímpicos en el brazo izquierdo. “Un día me levanté y lo decidí. No lo pensé mucho, aunque no sabía que dolía tanto”, comentó entre risas. “Es algo emblemático y de mucho orgullo haber estado en esos dos eventos del ciclo”.
Con la experiencia acumulada durante más de tres décadas, Sánchez mantiene claro su siguiente gran objetivo: llegar a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. “El tiempo pasa muy rápido. Hace poco hablábamos de San Salvador 2023 y ahora estamos a semanas de Santo Domingo 2026. Vamos paso a paso, porque, al igual que nosotros, hay muchos atletas luchando por ese objetivo”, explicó.
Enorme motivación
Morgan Sánchez asegura que nunca se ha imaginado lejos de la natación. Después de más de 30 años de carrera, mantiene intacta la motivación que lo llevó a comenzar en este deporte. “Me motiva la nueva generación de atletas, porque son buenos muchachos, y el plus de tener a Erick eleva el nivel. Estoy seguro de que varios de ellos darán de qué hablar”, afirmó.
Entre sus sueños como entrenador, menciona dos metas muy claras: tener a un atleta en una final olímpica y conquistar una medalla de oro en Juegos Panamericanos. “Eso me encantaría. En Santiago estuvimos cerca con Gordillo; nos quedamos a 40 centésimas del bronce, pero el campeón está preparado para lo que viene”, señaló.
Aunque reconoce la dificultad de competir frente a las grandes potencias de la natación mundial, también cree que Guatemala ha demostrado que puede estar al más alto nivel. “Luis Carlos Martínez ya demostró en Tokio que sí es posible llegar a una final olímpica. Con un trabajo organizado y planificado se puede competir contra los gigantes del deporte”, subrayó.
Después de más de tres décadas dedicadas a la natación, Morgan Sánchez continúa formando generaciones de atletas con la convicción de que el trabajo, la confianza y la pasión pueden llevar a Guatemala a competir entre los mejores del mundo.
“Yo me siento orgulloso de tener al mejor atleta de natación en Guatemala”, concluyó.


