
La Volta a Catalunya no es solo una carrera más en el calendario del ciclismo mundial: es un evento de peso histórico y deportivo. Fundada en 1911, se le reconoce como una de las competiciones por etapas más antiguas del mundo, solo por detrás del Tour de Francia y el Giro de Italia en cuanto a tradición y prestigio. Su dureza se debe no solo al calendario —normalmente a inicios de primavera europea— sino también a su terreno: las etapas atraviesan los Pirineos catalanes y otras cadenas montañosas que exigen el máximo rendimiento de los ciclistas. Chumil compite con el equipo español Burgos BH, Internacionalmente.
Hoy se corre la segunda etapa de la competencia, un recorrido de 177 kilómetros entre Banyoles y Figueres, donde los equipos intentarán colocar a sus líderes en una mejor posición antes de las etapas montañosas más decisivas. El terreno mixto y la posibilidad de viento en el llano hacen de esta jornada un reto estratégico tanto para escaladores como para rodadores.
Aunque Chumil no parte como favorito para la general, su presencia ya es histórica. Competir en este nivel no solo le permite sumar experiencia valiosa, sino también visibilizar al ciclismo guatemalteco en escenarios de primer nivel. La semana apenas comienza, pero será sin duda una prueba intensa para el tecpaneco, que sigue soñando en grande sobre dos ruedas.

