La Selección Nacional de Guatemala rozó la victoria en Paramaribo, pero terminó empatando 1-1 ante Surinam luego de recibir un gol en el tiempo de reposición. Virgil Misidjan marcó al 90+3, tras un tiro de esquina, para silenciar la celebración chapina y dejar al conjunto de Luis Fernando Tena con un sabor amargo.
El encuentro, correspondiente a la tercera jornada de las eliminatorias rumbo al Mundial 2026, dejó imágenes de desconsuelo en los jugadores guatemaltecos. Caras largas, gestos de frustración y un silencio profundo dominaron el cierre del duelo, reflejo de la decepción por haber dejado escapar dos puntos valiosos.
Al finalizar el partido, el técnico Luis Fernando Tena habló con la prensa visiblemente afectado por el desenlace.
“Terminamos con un sabor muy amargo, pero también muy orgulloso de los jugadores, por cómo defienden su playera y bandera. Se matan en cada jugada, en cada pelota, y no dejan de correr”, expresó el entrenador mexicano.
Tena destacó la entrega del equipo a lo largo del encuentro:
“Habíamos hecho un partido de mucha intensidad. Sabíamos que era un rival fuerte, que nos iba a atacar mucho, pero lo supimos aguantar… hasta que cayó el gol.”
Un golpe duro en los minutos finales
El empate dejó un camerino dolido. Según el estratega, la frustración se hizo sentir entre los jugadores:
“Está muy triste, con mucho coraje y discutiendo entre nosotros. Duele muchísimo perder dos puntos de esa forma. El triunfo era valiosísimo y en el minuto 94 nos empatan.”
Aun así, Tena rescató la fortaleza del grupo y pidió pasar la página:
“Duele mucho perder los dos puntos así, pero una vez más nos damos cuenta de que somos un grupo fuerte, capaz y con mucha personalidad. Ahora hay que pensar en El Salvador; ya los empates no nos sirven de nada.”
Con este resultado, Guatemala acumula dos empates en sus visitas más complicadas —Panamá y Surinam— y se mantiene en la pelea, aunque con la obligación de sumar de a tres en los próximos compromisos si quiere mantener vivo el sueño mundialista.


