Marco Antonio Figueroa vive su regreso a Comunicaciones como una oportunidad de reivindicación personal y profesional. El entrenador chileno asume por segunda vez la conducción del equipo albo, veinticinco años después de su primera experiencia en 2001, la cual marcó su debut como director técnico tras retirarse como futbolista en el año 2000. Hoy, con una trayectoria más amplia y una visión renovada, toma las riendas del club en un momento complejo, con el desafío de encarar el próximo Torneo Clausura, que iniciará el 21 de enero con una visita a Achuapa, luego de que el equipo finalizara en el último lugar del certamen anterior.
Figueroa expresó su satisfacción por este nuevo capítulo y dejó claro que su retorno responde a una convicción de largo plazo. Señaló que durante años mantuvo la ilusión de volver al club y que esta oportunidad representa una revancha deportiva largamente esperada, asumida con plena conciencia de la responsabilidad que implica dirigir a una institución histórica del fútbol guatemalteco.
Un técnico distinto al de hace dos décadas
El estratega reconoció que no es el mismo entrenador que llegó en 2001. Con el paso del tiempo, aseguró haber acumulado aprendizaje, experiencia y una estructura de trabajo más sólida. Destacó que ahora cuenta con un cuerpo técnico profesional y una metodología adaptada a las exigencias del fútbol moderno, donde ya no basta únicamente con el talento con el balón.
Figueroa se define como un técnico cercano al jugador, marcado por su extensa carrera como futbolista profesional. Sin embargo, dejó claro que esa cercanía no está reñida con la exigencia. Para él, el rendimiento y la disciplina son innegociables, tanto dentro como fuera de la cancha, y serán la base para competir en un club de la magnitud de Comunicaciones.
Identidad, disciplina y exigencia como pilares
En el plano futbolístico, el entrenador adelantó que buscará construir un equipo con una identidad clara, enfocado en el juego ofensivo, la presión alta y la intensidad, sin caer en desorden. Subrayó que las oportunidades no estarán determinadas por la edad ni la trayectoria, sino por el nivel mostrado en cada entrenamiento y partido, siempre a la altura de la institución.
El nuevo cuerpo técnico ya comenzó a implementar ajustes en la rutina diaria del plantel, priorizando entrenamientos matutinos y complementando el trabajo de campo con sesiones de gimnasio. El objetivo es optimizar el rendimiento, fomentar mejores hábitos y generar un ambiente de trabajo que incentive el compromiso y la motivación.
Compromiso con la camiseta y mensaje a la afición
Más allá de lo táctico, Figueroa hizo énfasis en los valores que pretende inculcar. La lealtad, el respeto por la profesión y el compromiso con la institución son aspectos que considera fundamentales. Señaló que vestir la camiseta de Comunicaciones exige entrega total y que quienes no estén dispuestos a asumir esa responsabilidad deberán dar un paso al costado.
Con experiencia en clubes de gran exigencia y selecciones nacionales, el técnico es consciente del peso que implica dirigir a un equipo grande. Por ello, pidió paciencia a la afición, reconociendo el difícil momento reciente, pero aseguró que con trabajo, esfuerzo y disciplina es posible cambiar el rumbo.
Finalmente, envió un mensaje directo a los seguidores cremas, comprometiéndose a que el equipo respetará la camiseta y competirá con intensidad en cada partido. Su objetivo es claro: devolverle a Comunicaciones una identidad reconocible, un estilo definido y el protagonismo que históricamente lo ha caracterizado.


