La gimnasia nacional afronta el 2026 con objetivos bien definidos y una generación decidida a consolidar su crecimiento en el escenario internacional. Mario Taperio se ha trazado como principales metas la clasificación a los Juegos Panamericanos, la acumulación de experiencia en copas del mundo previstas en sedes como Croacia y Turquía, así como la lucha por medallas en los Juegos Centroamericanos y del Caribe. Para el atleta, la gimnasia representa un eje fundamental en su vida y un espacio en el que ha encontrado identidad y propósito.
Por su parte, Gabriel Paniagua, de veinte años, vivió un 2025 especialmente significativo tras regresar a la competencia luego de una pausa de dos años. Su retorno en el Campeonato Panamericano de Panamá significó recuperar la confianza y el orgullo de volver a representar a Guatemala en el alto nivel. En los Juegos Centroamericanos superó sus propias expectativas al conquistar una medalla de oro, mientras que en los Juegos Bolivarianos, pese a no alcanzar los mejores resultados individuales, obtuvo un valioso tercer lugar por equipos.
Paniagua ha establecido como prioridades la clasificación a los Juegos Panamericanos, una actuación sólida en los compromisos internacionales programados en Santo Domingo y, sobre todo, mantenerse en óptimas condiciones físicas para dar continuidad a su proceso deportivo.
El presente de la gimnasia guatemalteca refleja un crecimiento sostenido, impulsado por una nueva generación que se fortalece con la experiencia y el liderazgo de referentes como Jorge Vega, quien continúa activo y cumple un rol clave dentro del equipo.
Con la mirada puesta en el 2026 y en el objetivo a largo plazo de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, Jaycko Bourdet, Mario Taperio y Gabriel Paniagua encaran el futuro con optimismo, convencidos de que los mejores resultados aún están por llegar.


