La Selección Femenina Sub-17 de Guatemala quedó eliminada del proceso clasificatorio al Premundial de Concacaf tras perder 3-0 contra Haití, resultado que la deja sin opciones de avanzar a la siguiente fase.
El equipo dirigido por Alisson Monzón necesitaba ganar para mantener viva la ilusión de clasificación, pero Haití marcó la diferencia desde los primeros minutos. En apenas cinco minutos, las caribeñas lograron dos goles tempraneros que desmoronaron el plan guatemalteco, y un tercer tanto antes del descanso sentenció el marcador y selló la eliminación.
La derrota ante Haití se sumó a un empate sin goles frente a Santa Lucía, resultado que terminó siendo determinante. Ese punto cedido le pasó factura a Guatemala en la lucha por avanzar como uno de los mejores segundos lugares del grupo, dejando al equipo fuera de la etapa definitiva.
Este desenlace pone en evidencia las dificultades del proceso juvenil femenino, que ha enfrentado retos estructurales, como la ausencia de una liga establecida y la falta de continuidad competitiva. A lo largo del clasificatorio, Guatemala apenas logró anotar seis goles, una cifra que refleja las limitaciones ofensivas del elenco en torneos internacionales.
La eliminación no solo representa un revés deportivo, sino que también enciende las alertas sobre la planificación y el desarrollo del fútbol femenino juvenil en el país. A diferencia de otras selecciones que siguen consolidando proyectos a largo plazo, Guatemala deberá replantear su estrategia si aspira a competir de forma consistente en el ámbito regional.


