El Rally Dakar vivirá este sábado 10 de enero su jornada oficial de descanso en la ciudad de Riyadh, un espacio clave para que los competidores puedan recuperarse física y mentalmente tras la exigente primera semana de competencia. Durante este día, los pilotos y equipos aprovecharán para realizar labores de mantenimiento, evaluar el rendimiento mostrado hasta el momento y ajustar la estrategia con la que encarán la recta final del evento, con el objetivo principal de completar el rally y, en la medida de lo posible, mejorar sus tiempos en la última semana.
La actividad se reanudará el domingo 11 de enero con la disputa de la séptima etapa, una de las más largas del rally. El recorrido total será de 876 kilómetros, distribuidos en 414 kilómetros de enlace y 462 kilómetros de especial cronometrada. La etapa partirá desde Riyadh y tendrá como destino final Wadi Ad-Dawasir.
Desde el punto de vista mental, la reanudación de la competencia representa un punto de inflexión para los participantes. La confianza acumulada durante la primera semana puede ser un impulso, pero también un riesgo si conduce a la precipitación, tanto para quienes pelean por los primeros puestos como para aquellos cuyo principal desafío es completar el recorrido.
El trazado del día estará marcado por pistas arenosas y rápidas, con presencia de arbustos tupidos, aunque sin mayores trampas técnicas. No obstante, el peligro radica en el exceso de confianza y la velocidad, especialmente considerando que el kilometraje total se acerca a los 900 kilómetros. En estas condiciones, la capacidad de concentración será determinante, incluso durante los tramos de enlace.


