La Copa del Mundo 2026 no solo está destacando por el nivel futbolístico de las selecciones participantes, sino también por un hecho inédito en los banquillos: la presencia de entrenadores que están rompiendo las marcas de edad más altas registradas en la historia del torneo.
Durante más de una década, el récord perteneció al alemán Otto Rehhagel, quien dirigió a Grecia en el Mundial de Sudáfrica 2010 con 71 años. Sin embargo, esa marca ha quedado atrás en la presente edición, donde varios estrategas veteranos han superado consecutivamente ese registro.
El primero en hacerlo fue el técnico belga Hugo Broos, quien se presentó al frente de Sudáfrica con 74 años durante el partido inaugural de su selección ante México. No obstante, su récord tuvo una duración breve.
Posteriormente, el entrenador checo Miroslav Koubek superó la marca al dirigir a República Checa en su encuentro frente a Corea del Sur, acercándose a los 75 años de edad y colocándose entre los técnicos más longevos que han participado en una Copa del Mundo.
Sin embargo, la nueva marca histórica quedará en manos del neerlandés Dick Advocaat. El experimentado estratega alcanzará los 78 años cuando dirija a Curazao en su debut mundialista frente a Alemania, convirtiéndose oficialmente en el entrenador de mayor edad en participar en un partido de la máxima cita del fútbol.
El contraste generacional también será una de las particularidades del torneo. Mientras Advocaat encabeza la lista de los técnicos más veteranos, selecciones como Alemania estarán dirigidas por entrenadores jóvenes como Julian Nagelsmann, de 38 años, reflejando la diversidad de perfiles presentes en los banquillos mundialistas.
A ellos se suman figuras de amplia trayectoria como Marcelo Bielsa con Uruguay y Carlos Queiroz con Ghana, quienes aportan experiencia a una edición que pasará a la historia por la notable presencia de entrenadores veteranos.
El Mundial 2026 demuestra así que la experiencia continúa teniendo un papel relevante en el fútbol de alto nivel, donde la edad no ha sido un obstáculo para seguir compitiendo en el escenario más importante del deporte.

