Hace 22 años, el futbol guatemalteco quedó marcado por la partida de uno de los porteros más queridos y respetados del país: Josué Danny Ortiz, guardameta de Municipal.
Se ha recordado en distintas ocasiones el legado del arquero escarlata, cuya figura trascendió más allá de las canchas por su liderazgo, carácter y compromiso con el club rojo.
Ortiz defendió el arco de Municipal en una etapa significativa, consolidándose como uno de los referentes del equipo y ganándose el respeto de compañeros, rivales y aficionados. Su fallecimiento dejó una profunda huella en la institución y en el balompié nacional, que aún lo recuerda como símbolo de entrega y profesionalismo.
A más de dos décadas de su partida, la memoria de Danny Ortiz sigue viva entre la afición escarlata y en la historia grande del futbol guatemalteco.


